
Por Roger Goyaud
- Suspendamos, ya fue- dijo Lito.
- Si, así no se puede- agregó Crotti.
- Nunca completamos el equipo. Damos ventaja- Concluyó Ezequiel.
- Esta bien. Tienen razón. Pero hay que avisar que nos bajamos del torneo- aclaré.
- Avisa vos- me dijo Lito sonriendo irónicamente- dale que sos el de relaciones públicas.
- Ciencia poli…bua.. no importa. Esta bien voy yo.
Ycomo un salame caminé junto a la vía como único acompañante hasta llegar a ¨La Casona¨, el lugar donde jugábamos el torneo. En el medio de la nada se ubicaba este predio (a lo lejos se lograba divisar alguna casa, pero nada mas). Había una sola cancha de fútbol, todo lo demás era campo. Salvo por ¨La Casona¨, una antigua mansión ahora devenida por el paso de los años en un enorme y escalofriante lugar.
Busqué al organizador del torneo para informarle de nuestra decisión. En la cancha no había nadie. Luego hice un esfuerzo visual para ver si estaba en alguna parte del campo, pero no lograba hallarlo. Por último me dirigí a la mansión. No había hecho dos pasos cuando ésta explotó frente a mis ojos. Parado, atónito, vi como las llamas envolvían ¨La Casona¨. Desde una de las ventanas observé como una figura se asomó y rápidamente se ocultó. Le grité para que saliera, pero no lo volví a ver, así que entré en su búsqueda. Patee la puerta, el calor era agobiante. Vi la escalera, subí como pude entre las llamas y llegué a la habitación, donde creí que lo había visto. Pero no lo encontré. La mansión estaba viniéndose abajo. Tenía que salir. Corrí por las escaleras mientras se desmoronaban, tropecé y caí al suelo. Levanté la mirada y ahí lo vi claramente, era él. Estaba parado frente a mi, mirándome fijamente. Me señaló la ventana, la única salida posible que tenía, ya que la puerta estaba bloqueada por las llamas. Después me mostró un pequeño baúl, lo abrió y había un collar. Lo observé era deslumbrante. Me dijo: ¨Pontelo y vivirás. Pide lo que quieras y se te cumplirá. Pero ten cuidado porque así como el collar tiene el poder de darlo todo también tiene el poder de quitarlo todo. Deberás aprender a manejar tus sensaciones, tus sentimientos, controlarlos. Y recuerda deberás volver y decidir.¨ Luego desapareció, entonces rompí la ventana con una silla y salté justo cuando se produjo otra explosión que hizo derribar ¨La Casona¨.
Mientras caminaba de regreso a mi hogar intentaba comprender lo que había sucedido. Creía que había experimentado una especie de ilusión generada por la situación extrema que había vivido. Estaba confundido. Quería estar con mis amigos para comentarles esto y extrañamente aparecieron junto a mi.
- Y ¿ya nos bajamos del torneo?- preguntó Crotti.
- Ehh.. digamos que si- respondí.
- ¿Hablaste con el tipo?- replicó Lito.
- Creo que si. ¿No se enteraron lo que pasó?. ¿No escucharon la explosión?.
- ¿Qué explosión?- preguntaron casi en coro los tres.
- La de ¨La Casona¨, se derrumbó. Recién vengo de ahí.
- Pero que decís, si nos acabamos de cruzar con unos pibes que venían de jugar el torneo- dijo Crotti.
- No puede ser, no había nadie en la cancha.
- Dejá de decir boludeces. Si no fuiste a avisar, después llamamos- repuso Lito.
- Pero… si no me creen vayamos a ver. Si tienen razón la mansión estará de pie y en la cancha habrá algún partido. Y hasta podríamos despedirnos del torneo jugando por última vez.
- Nose. Igual nos faltan jugadores- comento Lito.
- ¿Desde cuando eso fue un impedimento para nosotros?. Siempre fuimos menos.
- Esta bien pero vayamos por Perez- dijo Crotti.
Entonces nos dirigimos a la facultad del oeste. Ahí estaba él pero no lo pudimos convencer para que viniera.
Cuando nos estabamos yendo de la facu algo me llamó la atención. Era una pintura, todavía fresca y quién la estaba terminando de pintar era Gisela, la hermana menor de Eze. El dibujo era un paisaje donde se veía el cielo nublado, el bosque y todo estaba cubierto por las lluvias que parecían caer muy despacito. Me pareció una gran obra y se lo hice saber. Ella siempre perfeccionista, observaba hasta el más mínimo detalle. Nos estabamos retirando, pero alcancé a ver que la profesora juzgaba la obra de una forma que a mi juicio era incorrecta. Abusaba de su poder y denigraba a los alumnos. Pero mi bronca se incrementó cuando la calificó con un dos. Desde mi interior creció un fuerte deseo porque la profesora se retractara y la calificara de una mejor manera. Unos segundos después, la profe cambió de parecer y repartió elogios para Gisela. La nota paso de dos a diez.
Salimos del instituto y nos pusimos en marcha hacia ¨La Casona¨. Estabamos tan lejos y faltaba tanto por caminar que deseé que estuviéramos en el lugar. De pronto ya estabamos ahí. Los demás no parecieran darse cuenta de estos cambios. Cómo era posible que de repente estuviéramos ahí. Podría ser otra ilusión. Lo cierto es que ya estabamos en el predio. No había partido. La cancha estaba vacía pero la mansión estaba de pie.
- Se habrá suspendido el torneo- dijo Crotti
- Es raro que no estén jugando- acotó Eze
- Che muy buena tu broma de la mansión. Mirá que destruida que está. Nos hiciste venir al pedo salame!- dijo Lito.
- Pero..no les mentí. La mansión explotó y se derrumbó.
- ¿Si?, ¿y eso que es?, ¿la volvieron a levantar en cuanto, una hora?- dijo Lito risueñamente.
- No sé que esta pasando.. pero lo voy a averiguar- dije.
Sorprendido y asustado me metí a ¨La Casona¨ , los chicos me siguieron. Subí las escaleras y me detuve en la habitación donde ya había estado. Parecía estar todo en orden, demasiado tranquilo. Entonces escuché gritos que provenían desde abajo. Bajé rápidamente y vi a Crotti tirado en el suelo, la sangre brotaba de su cuerpo inerte. Lito estaba parado de frente a la pared. Le grité algo, no me acuerdo que, me acerqué y de repente cayó al piso con un cuchillo clavado en su pecho. La desesperación me envolvió. No entraba en razón, ¿qué era todo esto?. Mis amigos.. no podía ser verdad.
Ahí apareció esa imagen que había visto antes y que me había dado el collar. Me dijo:
- ¿Esto es lo que queres?, ¿ver a tus amigos morir?.
- No!!- grité como un loco.
- Entonces quiero que hagas algo por mi y ellos estarán bien. Ves tu collar, tiene el poder de darlo y quitarlo todo. Quiero que despiertes y reúnas a todos los espíritus malvados que duermen debajo de esta casa y así volveremos a reinar como lo hicimos durante milenios.
- ¿Qué estás loco?, ¿Que tomaste?, no mezclés más.
- Entonces ¿dejarás a tus amigos morir?.
Ahí apareció Eze que había escuchado parte de la charla y me advirtió:
- Si es verdad lo que dice sobre el collar, vos tenés el poder de hacer lo correcto.
- ¿Qué es lo correcto?, ¿qué debo hacer?- pregunté.
- Vos sabés.. solo deséalo con el alma.
- No lo escuches- dijo el espíritu y de un soplido lo tiró al suelo.
- No no esta bien.. dejalo voy a hacer lo que pedís.
Entonces desee con todas mis fuerzas que mis amigos estuvieran bien, que vivieran y que el collar se destruya y que con él se llevara todo el mal que producía.
La mansión comenzó a temblar y a derrumbarse. Ezequiel y yo sacamos a nuestros amigos de la casa.
Finalmente ésta se desvaneció, desapareció. Crotti y Lito se despertaron.
- ¿Qué pasó? – preguntó Lito.
- ¿Dónde estamos?- dijo Crotti.
Nos miramos con Eze y les respondí:
- Estamos donde debemos estar, en el torneo. Cámbiense que el partido esta por comenzar.




