domingo, 30 de marzo de 2008

LA MANSIÓN DEL HORROR



Por Roger Goyaud

- Suspendamos, ya fue- dijo Lito.
- Si, así no se puede- agregó Crotti.
- Nunca completamos el equipo. Damos ventaja- Concluyó Ezequiel.
- Esta bien. Tienen razón. Pero hay que avisar que nos bajamos del torneo- aclaré.
- Avisa vos- me dijo Lito sonriendo irónicamente- dale que sos el de relaciones públicas.
- Ciencia poli…bua.. no importa. Esta bien voy yo.
Ycomo un salame caminé junto a la vía como único acompañante hasta llegar a ¨La Casona¨, el lugar donde jugábamos el torneo. En el medio de la nada se ubicaba este predio (a lo lejos se lograba divisar alguna casa, pero nada mas). Había una sola cancha de fútbol, todo lo demás era campo. Salvo por ¨La Casona¨, una antigua mansión ahora devenida por el paso de los años en un enorme y escalofriante lugar.
Busqué al organizador del torneo para informarle de nuestra decisión. En la cancha no había nadie. Luego hice un esfuerzo visual para ver si estaba en alguna parte del campo, pero no lograba hallarlo. Por último me dirigí a la mansión. No había hecho dos pasos cuando ésta explotó frente a mis ojos. Parado, atónito, vi como las llamas envolvían ¨La Casona¨. Desde una de las ventanas observé como una figura se asomó y rápidamente se ocultó. Le grité para que saliera, pero no lo volví a ver, así que entré en su búsqueda. Patee la puerta, el calor era agobiante. Vi la escalera, subí como pude entre las llamas y llegué a la habitación, donde creí que lo había visto. Pero no lo encontré. La mansión estaba viniéndose abajo. Tenía que salir. Corrí por las escaleras mientras se desmoronaban, tropecé y caí al suelo. Levanté la mirada y ahí lo vi claramente, era él. Estaba parado frente a mi, mirándome fijamente. Me señaló la ventana, la única salida posible que tenía, ya que la puerta estaba bloqueada por las llamas. Después me mostró un pequeño baúl, lo abrió y había un collar. Lo observé era deslumbrante. Me dijo: ¨Pontelo y vivirás. Pide lo que quieras y se te cumplirá. Pero ten cuidado porque así como el collar tiene el poder de darlo todo también tiene el poder de quitarlo todo. Deberás aprender a manejar tus sensaciones, tus sentimientos, controlarlos. Y recuerda deberás volver y decidir.¨ Luego desapareció, entonces rompí la ventana con una silla y salté justo cuando se produjo otra explosión que hizo derribar ¨La Casona¨.
Mientras caminaba de regreso a mi hogar intentaba comprender lo que había sucedido. Creía que había experimentado una especie de ilusión generada por la situación extrema que había vivido. Estaba confundido. Quería estar con mis amigos para comentarles esto y extrañamente aparecieron junto a mi.
- Y ¿ya nos bajamos del torneo?- preguntó Crotti.
- Ehh.. digamos que si- respondí.
- ¿Hablaste con el tipo?- replicó Lito.
- Creo que si. ¿No se enteraron lo que pasó?. ¿No escucharon la explosión?.
- ¿Qué explosión?- preguntaron casi en coro los tres.
- La de ¨La Casona¨, se derrumbó. Recién vengo de ahí.
- Pero que decís, si nos acabamos de cruzar con unos pibes que venían de jugar el torneo- dijo Crotti.
- No puede ser, no había nadie en la cancha.
- Dejá de decir boludeces. Si no fuiste a avisar, después llamamos- repuso Lito.
- Pero… si no me creen vayamos a ver. Si tienen razón la mansión estará de pie y en la cancha habrá algún partido. Y hasta podríamos despedirnos del torneo jugando por última vez.
- Nose. Igual nos faltan jugadores- comento Lito.
- ¿Desde cuando eso fue un impedimento para nosotros?. Siempre fuimos menos.
- Esta bien pero vayamos por Perez- dijo Crotti.
Entonces nos dirigimos a la facultad del oeste. Ahí estaba él pero no lo pudimos convencer para que viniera.
Cuando nos estabamos yendo de la facu algo me llamó la atención. Era una pintura, todavía fresca y quién la estaba terminando de pintar era Gisela, la hermana menor de Eze. El dibujo era un paisaje donde se veía el cielo nublado, el bosque y todo estaba cubierto por las lluvias que parecían caer muy despacito. Me pareció una gran obra y se lo hice saber. Ella siempre perfeccionista, observaba hasta el más mínimo detalle. Nos estabamos retirando, pero alcancé a ver que la profesora juzgaba la obra de una forma que a mi juicio era incorrecta. Abusaba de su poder y denigraba a los alumnos. Pero mi bronca se incrementó cuando la calificó con un dos. Desde mi interior creció un fuerte deseo porque la profesora se retractara y la calificara de una mejor manera. Unos segundos después, la profe cambió de parecer y repartió elogios para Gisela. La nota paso de dos a diez.
Salimos del instituto y nos pusimos en marcha hacia ¨La Casona¨. Estabamos tan lejos y faltaba tanto por caminar que deseé que estuviéramos en el lugar. De pronto ya estabamos ahí. Los demás no parecieran darse cuenta de estos cambios. Cómo era posible que de repente estuviéramos ahí. Podría ser otra ilusión. Lo cierto es que ya estabamos en el predio. No había partido. La cancha estaba vacía pero la mansión estaba de pie.
- Se habrá suspendido el torneo- dijo Crotti
- Es raro que no estén jugando- acotó Eze
- Che muy buena tu broma de la mansión. Mirá que destruida que está. Nos hiciste venir al pedo salame!- dijo Lito.
- Pero..no les mentí. La mansión explotó y se derrumbó.
- ¿Si?, ¿y eso que es?, ¿la volvieron a levantar en cuanto, una hora?- dijo Lito risueñamente.
- No sé que esta pasando.. pero lo voy a averiguar- dije.
Sorprendido y asustado me metí a ¨La Casona¨ , los chicos me siguieron. Subí las escaleras y me detuve en la habitación donde ya había estado. Parecía estar todo en orden, demasiado tranquilo. Entonces escuché gritos que provenían desde abajo. Bajé rápidamente y vi a Crotti tirado en el suelo, la sangre brotaba de su cuerpo inerte. Lito estaba parado de frente a la pared. Le grité algo, no me acuerdo que, me acerqué y de repente cayó al piso con un cuchillo clavado en su pecho. La desesperación me envolvió. No entraba en razón, ¿qué era todo esto?. Mis amigos.. no podía ser verdad.
Ahí apareció esa imagen que había visto antes y que me había dado el collar. Me dijo:
- ¿Esto es lo que queres?, ¿ver a tus amigos morir?.
- No!!- grité como un loco.
- Entonces quiero que hagas algo por mi y ellos estarán bien. Ves tu collar, tiene el poder de darlo y quitarlo todo. Quiero que despiertes y reúnas a todos los espíritus malvados que duermen debajo de esta casa y así volveremos a reinar como lo hicimos durante milenios.
- ¿Qué estás loco?, ¿Que tomaste?, no mezclés más.
- Entonces ¿dejarás a tus amigos morir?.
Ahí apareció Eze que había escuchado parte de la charla y me advirtió:
- Si es verdad lo que dice sobre el collar, vos tenés el poder de hacer lo correcto.
- ¿Qué es lo correcto?, ¿qué debo hacer?- pregunté.
- Vos sabés.. solo deséalo con el alma.
- No lo escuches- dijo el espíritu y de un soplido lo tiró al suelo.
- No no esta bien.. dejalo voy a hacer lo que pedís.
Entonces desee con todas mis fuerzas que mis amigos estuvieran bien, que vivieran y que el collar se destruya y que con él se llevara todo el mal que producía.
La mansión comenzó a temblar y a derrumbarse. Ezequiel y yo sacamos a nuestros amigos de la casa.
Finalmente ésta se desvaneció, desapareció. Crotti y Lito se despertaron.
- ¿Qué pasó? – preguntó Lito.
- ¿Dónde estamos?- dijo Crotti.
Nos miramos con Eze y les respondí:
- Estamos donde debemos estar, en el torneo. Cámbiense que el partido esta por comenzar.

lunes, 3 de marzo de 2008

MENTES PERVERSAS




Por Roger Goyaud

Basado en un sueño que tuve.

¿Cómo llegué a este lugar?. Tal vez esto tenga algo que ver.
Esa tarde me encontré con Ezequiel y nos dirigimos a la casa de María Paula o Maripau en Haedo. Allí estaba ella con Maxi, los vi tomados de la mano y no me sorprendió que fueran pareja. Nos saludamos los cuatro y hablamos un rato. Luego nos despedimos y cuando nos estabamos yendo escuché como Maxi le decía al pasar a Maripau que preparara todo para el encuentro a la noche en el teatro San Martín. En la calle le comenté esto a Eze y decidimos ir al encuentro.
En su interior estaban ellos vestidos con ropa de época. Maxi y otros usaban atuendos de guerra tipo normando, vikingo y paseaban de un lado al otro del lugar con espada en mano. Al vernos hicieron un gesto de sorpresa. Maxi se adelantó y nos increpó:
¨¿Qué hacen acá?, ¿cómo entraron?.¨ Parecía muy enojado, luego miró a los otros y les hizo una seña que logró inquietarme. Ahí fue cuando apareció Maripau, la reconocí al instante, aunque llevaba puesto un vestido tradicional, típico holandés o quizás italiano. Lo seguro era la época del tan distinguido ropaje, siglo XVI (lo sé porque vivo en un museo y algo he aprendido). Ella se acercó a Maxi y le dijo algo al oído. Después nos miró y nos dijo que estaban ensayando una obra y que nos invitarían al pre estreno. Acto seguido nos invitó a salir del teatro.
En el viaje de regreso a casa no me convenció lo que nos habían dicho. Sabía que Maxi y María Paula no estaban preparando ninguna obra, pero entonces que hacían vestidos de esa manera. Me despedí de Ezequiel y ya en mi casa, mientras intentaba dormir, mi cabeza daba vueltas y más vueltas sobre el tema. ¿Qué estaba pasando?. Era algo que debía averiguar.
Al día siguiente recibí un llamado de Maxi invitándonos al preestreno de la obra, que era esa misma noche. Me sorprendió la rapidez de la invitación y le pregunté por el nombre de la obra. ¨La muerte nos dará vida¨ me respondió.
Llamé a Ezequiel y acordamos ir juntos. A la noche nos encontrábamos otra vez ante las puertas del teatro San Martín. Nos llamó la atención que no había nadie afuera y que las luces estuvieran apagadas. Abrimos la puerta y entramos, la oscuridad era total. Con los celulares iluminábamos algo, para no tropezar, mientras caminábamos en dirección al escenario. Pero no había nadie. ¿Dónde estaban todos?. De repente escuchamos una voz de mujer, suave que entonaba una bella canción, que me sonaba familiar. Solo atinamos a seguir su voz. Caminamos por un pasillo, todo esto con la escasa visibilidad que teníamos. Fue ahí cuando a Ezequiel lo vi correr y desaparecer por uno de los pasillos que nos circundaban. El terror me paralizó, grité varias veces su nombre pero no respondió. A todo esto la voz que entonaba esa melodía se detuvo. Escuché murmullos y ruidos cerca pero lo que hizo erizarme la piel fue un grito desgarrador. Esa voz yo la conocía, era la de Eze. Corrí como un loco, llevándome todo a mi paso, tropezando una y otra vez hasta llegar al lugar, a esa habitación. Pateé la puerta y lo que vi era algo macabro. Había velas por doquier y un circulo en el centro del cuarto. Alrededor de aquel, hombres y mujeres con aquella vestimenta antigua, estaban arrodillados venerando nose que cosa. En el centro del círculo se encontraba Eze, acostado parecía desmayado. Sin importarme las consecuencias me acerque al lado de mi amigo.
Intenté despertarlo, pero mi miró y dijo ¨Estoy bien.¨
Ahí escuché una voz ¨Bravo, bravo Ezequiel. Lo hiciste muy bien.¨ Era Maxi y junto a él Maripau ¨Felicitaciones, viniste por tu propia voluntad.¨ Ezequiel se incorporó y se alejó de mi lado. Quedé solo dentro del circulo ¨¿qué esta pasando?¨ pregunté.
Eze dijo ¨no te preocupes sos nuestro salvador.¨
¨¿Qué es todo esto?, ¿qué les pasa?.¨ les grité.
¨¿Te acordás el titulo de la obra?¨ Me interrogó Maripau.
¨Si . La muerte nos dará vida.¨ respondí asombrado
¨Eso es lo que vos nos das y nos vas a dar. La juventud, años por vivir. Son como un plus para nosotros, tendremos mas vida y así con mas muerte viviremos por siempre.¨
¨Esto es una locura. No pueden creer eso. Esto es asesinato y son todos culpables. No lo hagan.¨ Lo último que recuerdo es un pinchazo fuerte atravesando mi cuerpo.
Finalmente desperté en una cama. En esos momentos mi mente era un vacío inmenso, tenía una laguna y no recordaba lo que había sucedido. Una voz familiar me saludó. ¨¿Como estas?.¨
¨Creo que tuve una pesadilla. Nose bien que fue, pero era feo.¨ le dije
¨Quedate tranquilo ya estas sano y salvo conmigo en nuestra vieja casa de Haedo.¨
¨Haedo!¨. Me incorporé velozmente, esa voz, esa persona era Maripau y agregó ¨Vamos que tenemos que preparar todo para esta noche.¨
¨¿Ësta noche?¨dije. Ella fue al baño y se duchó. Yo seguía sin comprender lo que sucedía, pero todo me parecía tan normal. Recorrí la casa y encima de la chimenea vi una foto, donde estoy con Maripau, pero no lo recuerdo. Luego entré a otra habitación y vi esa extraña ropa, esa vestimenta rudimentaria y por unos instantes quedé mirándola fijamente. Tenía como un flash en mi memoria. Y ahí vi todo con mas claridad. Detrás de mí apareció ella. ¨Veo que ya sabes que hacer, ¿no?. Vamos carguemos la ropa al auto.¨
Hice lo que me pidió, pero yo había recordado algo, o eso creía.
La noche llegó pronto y fuimos al teatro.
¨Hoy es tu noche.. hoy serás nuestro líder otra vez.¨ dijo Maripau. De vuelta en la habitación estabamos con las velas encendidas y el famosos circulo en el centro. Esta vez todos se inclinaron ante mí.
¨Hoy le ofrecemos a nuestro líder un sacrificio de sangre pura, virgen.¨ Esa voz era conocida, pero la oscuridad no me dejaba identificar a quien hablaba.
Alrededor del circulo abrieron paso y uno de ellos con capucha y una especie de bata marrón oscura como única vestimenta, llevaba en sus brazos a una pequeña criatura. La dejó dentro del circulo y dijo: ¨Oh Dios danos el poder, danos la vida eterna.¨
Al finalizar sus palabras en su mano vi un puñal, lo levantó y antes de que cometiera una locura le grité:
¨pará ¿qué hacés?, ¿estás loco?.. ¡todos lo están!.¨
Entonces se sacó la capucha y era Maxi. ¨parece que nuestro líder se ha vuelto idealista. ¿Qué te pasa? Antes no eras así.¨
¨¿De que hablás? Dije. ¿Antes?, ¿cuando?. ¨
Todos se echaron a reír. ¨¿no te acordás, todavía la memoria te falla?¨ repuso Maxi. Y agregó ¨Vos sos uno de los nuestros, como Maripau, Eze y yo.¨
Ahí Eze que apareció entre los demás dijo ¨es verdad Roger, todos somos parte de esto. Esta es nuestra vida y así nos hemos mantenidos por siempre, ocultos en nuestra comunidad. Aparte vos sos el líder siempre lo has sido, hasta que te pasó…¨ se detuvo Eze.
¨¿Que me pasó?.¨ Maripau se me acerco y me tomo del brazo. ¨Tuviste un accidente hace un mes y desde ahí la memoria te esta fallando. Recordas algunas cosas y otras no.¨
¨No es cierto. Nada de esto es verdad. Yo no soy parte de esto. Es una locura. Son unos psicopatas.¨ expresé angustiado.
¨¿Ah si? ¿Y esto que es?¨ dijo uno de los seguidores. Me mostraron un vídeo donde se me ve junto a ellos organizando un culto en este mismo lugar.
¨No puede ser.¨
¨Creelo, vos sos igual a nosotros.¨ acotó Maxi.
No podía entender. ¿Es que yo seria capaz de cometer semejantes atrocidades?. ¿En que clase de hombre me había convertido?. Y entonces ahí vi todo mas claro. Entendí lo que debía hacer. Cada hombre tiene un destino en la vida. Cada instante que pasa es otra oportunidad para cambiarlo todo. Y supe que mi destino no estaba escrito, que depende de mí lo que haga con mi vida.
Así que les dije ¨Está bien, tienen razón. Soy su líder.¨ Lo miré a Maxi y le comenté ¨Dejame a mi tener el honor de derramar la sangre de esta criatura.¨
¨Si. Vamos ha vuelto. Nuestro líder ha vuelto.¨ expresaba contento Maxi
Todos festejaban, entonces tomé el puñal y se lo enterré en el estomago a Maxi, que cayó al piso. Tome al bebé en mis brazos y me abrí paso hasta la puerta.
Maripau dio la orden ¨Atrapenló!. Que no se lleve al bebé.¨
Corrí, corrí con la criatura encima. Pude salir del teatro y llegue hasta una casa. No me dejaron entrar, a pesar de la urgencia que tenia. Me cerraron la puerta en la cara y detrás mío estaban todos ellos.
¨Vas a pagar por lo que hiciste.¨dijo Maripau
Pero parece que alguien llamo a la policía, porque en unos segundos nos vimos rodeados de patrulleros.
En fin hallanaron el teatro, la casa de Maxi, de Maripau, de Eze, la mía y otras. Encontraron suficientes evidencias de todo este culto macabro. Todos terminamos presos, incluso Maxi que se recuperó de la herida.
Así que en esta celda paso mis días, pagando por las locuras que he cometido.